Para adultos, pero ¿cuánto?
Eso lo decide quien crea la partida. Cada carta tiene una clasificación de G a NC-17, y el anfitrión fija el límite antes de la primera ronda. Lo que pase de ese límite no se reparte nunca. El mismo grupo puede quedarse en PG-13 cuando hay público variado y desmadrarse un viernes por la noche, sin cambiar de juego.